Boss (2011), Great!

Foto 1

 

Jamás me hubiera imaginado ver al psiquiatra más divertido de la historia de la TV, Frasier convertido en un alcalde versus Ciudadano Kane. Algo de ello queda en el apellido que encarna, este singular administrador de la vigorosa capital de la ciudad del viento, Chicago. Tom Kane es el alcalde más cruel y poderoso del ayuntamiento de tan insigne villa: un tipo curioso. Nuestro protagonista, el carismático, Kelsey Grammer. Actor de los grandes y siempre al servicio de la Tv y las Sitcom. Desde la adorable Cheers hasta el spin-off de ésta, en la aclamada Fraiser. Siempre he sido del pensar aquello, que los actores de comedia son los mejores. Están hechos de otra pasta. Hacer reír es muy difícil. Empero, lo del drama cualquier tuercebotas de un reality Made in Mediaset te lo puede bordar con un poco de cebolla francesa. La cuestión es que Kelsey Grammer se nos ha convertido en el amo, dueño y actor principal de este producto hiperdiseñado por Gus Van Sant.

 

Foto 2

 

Un director que no vamos a descubrir a nadie que se precie al gusto por el cine indie y derivados. Es evidente, que “Boss” está perfilado por su sabia mano. Desde el guion, obra de Farhad Safinia (que debutó con la maravillosa Apocalypto 2006 de Mel Gibson) muy bien cosido y al cual, GVS pulimenta de una atmósfera muy personal, para darle el plus de producto de autor. Una historia entre lo Skakesperiano, los Gangs de NY y Boardwalk Empire de Scorsese junto al drama de las esquinas de Baltimore (The Wire) y la acidez del personaje de Walter White en Breaking Bad. Un acierto en toda regla del canal Starz, como bien hablé en la reciente Black Sails (2014), y que sigue sin encontrar una buena recompensa para los directivos de esta cadena, desde los tiempos de Spartacus (2010). Una alegoría del mundo de Wolf en su hoguera de las Vanidades. Un discurso feroz y contundente que llega hasta los gangs más enclaustrados en ese cáncer que padece el capitalismo, pero que no tiene cura. Metáfora de toda esta historia, la cual, bebe en cantidades industriales del genial cronista de la historia de América a golpe de hacha y cuchillo, de carnicero afilado: el extraordinario Herbert Asbury. Hasta los sfumatos que nos dibujan a un Dickens, nuevamente, revisados desde la superlativa The Wire.

 

EXT CHICAGO STREET-Darius attacks Kane. Zajac talks to Cullen. Ian tells Kane that Latino caucus is downstairs...Voting on Lennox Gardens...

 

Incluso las mentiras de toda índole por el mero orgullo que nos trasladarían al cinismo de Twain. En esta representación, al lado del protagonista Tom Kane, le acompañan por ese túnel de las tinieblas y la violencia; su esposa, Meredith Kane (Connie Nielsen, la bella actriz danesa que saltó a la fama por su papel de Galeria Lucila/hermana del emperador Cómodo interpretado por Joaquin Phoenix/en Gladiator de R. Scott 2000) como la perfecta pérfida, gélida y distante dama que hace el papel de comparsa y tapadera. No por ello, tiene algunos tics factura del hábitat donde descansa su bunker personal. La convivencia con el monstruo hace que tengas un espejo donde reflejarte, y en demasiadas ocasiones esa refracción nos es más que un acervo de decisiones finales, muchas de ellas letales para quien no empatiza con los caprichos de tan exquisita señora. En segundo lugar, la mano derecha de TK y principal consejero de la tramoya política en el ayuntamiento, Ezra Stone (Martin Donovan, elegante actor que desde sus inicios en el cine indie hasta sus últimas apariciones en los canales del cable sigue teniendo el mismo oficio y poder de atracción) siendo su más fiel asesor político.

 

Foto 4

 

Después, tenemos a unos personajes, no menos interesantes pero que en la parrilla de efectivos estarían en posiciones de refuerzo. Por un lado, la fría y sensual Kitty O´Neill (Kathleen Robertson), asistente personal del alcalde y como en toda corporación muncipal: el guaperas y  tesorero del ayuntamiento—futuro opositor a la candidatura de gobernador— Ben Zajac (Jeff Hephner). Y todo este elenco, añadiríamos a la guapísima Emma (Hanah Ware) una rara avis en todo este affaire, que ha pasado de ex adicta a trabajadora social y auxiliadora en una iglesia evangelista, donde da apoyo a yonquis y sin techo: es la postre hija de Tom Kane. En definitiva, Boss (2011) tiene nervio, irradia inteligencia y una tenacidad de la apreciación del campo de batalla político; como un combate de boxeo sin tregua. Un mundo, donde se encuentra con situaciones de opulencia, pero sin caer en lo glamuroso o tranquilizador de la corrección localista del poder. En su conjunto, es una maravilla de tan solo, 18 capítulos de unos 55 minutos: 2 temporadas envueltas, en torno a la seducción del poder y los tentáculos que lo mueven. Una fascinación difícil de resistir. A día de hoy, enlatadas como piezas de culto de la TV contemporánea del cable para paladares exigentes, de buen Beluga sin aditivos. La factura corre a cargo de directores, que van desde el piloto dirigido por el propio Van Sant, a Mario Van Pebles, Jim McKay o Jean de Segozac. Resumiendo, merece la pena invertir un poco de nuestro ocio en esta gran producción. Nota: 8,3

 

 

 

Anuncios
Entrada anterior
Deja un comentario

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: