Rolling Stones, 50 years

mzi.qtiyylpq.600x600-75

Parece que fue ayer,  nos valga el quiasmo. Cuando  la banda de Jagger y compañía ha decidido poner en marcha la enésima gira mundial para celebrar el  50 aniversario de los Rolling Stones. En Madrid, unos pocos elegidos ya lo han constatado. Hemos querido celebrar por todo lo alto el inicio de una de la bandas más grandes de la historia del Rock and Roll, por no decir la primera. Aquella aventura de unos chicos de barrio arrancó en el álbum debut que tiene como título el nombre que define a la formación: Rolling Stones (1964). Grabado a finales de enero y principios de febrero, del susodicho año. El disco debutaba en el Reino Unido en Abril y a mediados de Junio en USA. La selección de cortes nos mostraban: una realidad con ínfulas a convertirse en leyenda; el  amor por el R & B de Jagger y Richards era una obviedad. También su falta de experiencia. Todavía, no habían alcanzado su peso específico como  compositores y sólo tienen una letra original en el disco. También hay dos canciones acreditadas a “Nanker Phelge”, seudónimo que solía utilizar la banda para las composiciones iniciales de aquellos protoRolling. Echando un rápido vistazo a esta joya debut de apenas, unos 30 minutos. Nos llama la atención el disco que publicó London Records, en los EE.UU,  Nos encontramos en versión americana de este  álbum con el corte “Not Fade Away”. Originalmente, escrita y grabada por Buddy Holly. Los Stones echaron el tempo para hacer la canción más agresiva y el recurso de las maracas para mantener el ritmo a lo largo del corte.

Jagger

Por cierto, un tema mítico hecho un supercover por infinidad de bandas en los últimos años. Claro que Buddy Holly no sabemos a dónde hubiera llegado, si el destino no le hubiera deparado un final tan cruel. Otra magnífica versión de los Stones es el corte que hacen de la grandiosa “Route 66”. Convertido en  modelo para los arreglos rock de la melodía. Las paradas y arranques durante el tránsito del tema añade dramatismo a la forma final, de un modo más sencillo. Sigue la banda a toda pastilla como un tren desbocado con el “I Just Wanna Make Love To You”. Todo un tour de force al lado de la original, del siempre extraordinario, Muddy Waters. Y posteriormente, el tempo se ralentiza en “Honest I Do”, un clásico de Jimmy Reed, que suena algo perezoso y falto de rodaje de un grupo bisoño, a pesar de su entusiasmo. El clásico estándar de los tres acordes básicos del blues, parecen atascarse en la parte instrumental de unos músicos, que vuelvo a reiterar, en aquel 1964 estaban locos por agradar y dar todo lo que llevaban dentro. Algo que nos siguen dando. Después estaría el corte puramente instrumental “Now I´ve Got a Witness”, que en realidad es un poco paripé para dar relleno, donde nadie está por la labor.

the-stones_1451558i

Empero, mantengo la parte imaginativa con la que se suple esa ausencia de oficio. Y ese gran tema “Little by Little”, nuevamente, la inspiración  de Jimmy Reed. Otro blues que incluye a Gene Pitney en el piano y el imprevisible  Phil Spector en las maracas. Hay un gran uso del eco en ” I´m a King bee”, que utiliza el slider en el manejo de Richards por el mastil de la guitarra y riffs rápidos con una armónica muy imaginativa, la cual, generaba un excelente aporte lirico. Otro de los grandes detalles de este álbum fue  la fortuna de la  prematura grabación del concierto entre los Stones y Chuck Berry. Algo que se aprecia en el homenaje que destilan al interpretar en la hermosa “Carol”, manteniendo una excelente fidelidad con la interpretación del maestro Berry. Jagger y Richards tan sólo pudieron reunir unas baladas en los primeros días y “Tell Me” fue sin duda uno de los cortes mejor hilvanados y destacables. La aportación de Ian Stewart tocando el piano con un estilo boogie en la bella ¿Can I Get a Witness? del ínclito Marvin Gaye. Un buen Gene Allison consigue una baldada blues del “You can make it if you try“, sobresaliendo las armonías de fondo al órgano de Stewart. Así como los coros del grupo. El álbum se finiquita con  el clásico de Rufus Thomas “Walking the Dog”, donde nos muestra a un  Richards aventajado gracias a los grandes ensayos memorísticos de sus admirados clásicos del blues/rock. Todo cambio con el lanzamiento de este álbum, pues la banda permaneció en UK durante 12 semanas en el número uno. Y en EE.UU muy pronto se convirtió en disco de oro. Lo dicho, Rolling Stones celebran 50 años y eso merece tanto o más que un buen brindis. Felicidades a los Stones.

Anuncios
Entrada anterior
Entrada siguiente
Deja un comentario

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: