American Crime (2015)

TIMOTHY HUTTON

Dicen las mentes más ilustradas, esencialmente, aquellas más introducidas en la crítica literaria, que las historias de detectives tienden a caer en el papel del drama moral. Fetén. Pues, yo me hago las siguientes preguntas: ¿qué es la novela negra en el fondo? ¿Por qué toda la cultura del policíaco sigue atrapando a tanta gente? No les pica la nariz… Claro que sí. Es lo más parecido a la realidad diaria. A ver, voy a ponérselo sencillo y práctico: busquen cualquier portada de periódico, la de hoy, ayer o hace un año y mírenlas bien. Leen los mismo que yo: Accidentes aéreos con psicópatas al mando de la nave, asesinatos de menores sin resolver, corrupción política y económica en altos organismos, grandes robos de obras de arte, casos de espionaje por revelación de documentos periodísticos, negligencias médicas y un largo etcétera. En el país de la ficción televisiva por antonomasia, EE.UU, la veterana cadena  ABC, —aquella que hace once años—, rompió las audiencias con el drama de Sci-fi espiritual, “Lost” (2004). De nuevo, ha vuelto con una propuesta muy interesante, junto al guionista/realizador John Ridley  —ganador en el apartado de guion adaptado de la magnífica “12 años de esclavitud”— y no hace mucho, su primer largometraje; un irregular e interesante biopic del mítico músico Jimi Hendrix. Nos propone un drama criminal que explora la complejidad y la omnipresencia del asesinato, en una sociedad violenta como  la norteamericana, desde múltiples puntos de vista. Todo ello aderezado de un sustancioso y bien compactado plus de tensión racial, donde las desigualdades socioeconómicas afloran con fuerza, tras la aparición de un brutal crimen en una pequeña comunidad (Modesto) perteneciente al distrito de los Ángeles.

American Crime Foto 2

American Crime insiste en la candencia de otros grandes films que han tratado el tema desde la magistral; “En el calor de la noche”(1967) de Norman Jewinson o la premiada “Crash”(2005) de Paul Haggis, más cercanas al modelo americano y el caso de “Babel”(2006) de A.G. Iñárratu, desde una perspectiva más globalizadora de los perpetuos temas que acompañan y seguirán acompañando a la sociedad humana. Así como una visible influencia de dos series de culto: The Wire (2002) o Boss (2011) —concretamente en la concepción visual y estética—, con unos primeros planos y encuadres abrumadores, que nos recuerdan muchísimo a la propuesta de Gus Van Saint. Algo que nos deja confundidos, en cuanto a la elección de un canal convencional es todo ese ambiente a cine independiente Made in Usa bien cosido y planteado. Si American Crime estuviera en la parrilla de Showtime o HBO, nadie se lo cuestionaría; pues, el producto desprende mucha calidad. Exquisita fotografía, buen montaje y muy buena dirección de actores. En American Crime, J. Ridley, ahonda en esa América multicultural donde cada una de las partes del conflicto se ha descrito sin adornos. Es una señal, que nos alerta, de un gravísimo problema de rabiosa actualidad y sigue ahí: el embarazo que todo el mundo evita, en mil eufemismos llamado racismo, que sigue tratando de encontrar una dimensión social, entre lo políticamente correcto y la visión más justa de los EE.UU, los cuales, aspiran a ser la máxima expresión de convivencia de todas las partes que intervienen en el eterno conflicto. Sin embargo, la quimera cae en su propia trampa, cuando descubrimos, a través de las magníficas interpretaciones de los aludidos; el ego de sus particulares creencias y prejuicios que terminará por devorarlos.

American Crime Foto 3

Es lo que se atisba en esta primera temporada, pues el show ha sido renovado por una segunda temporada, una vez pasado con gran éxito ante la crítica Made in Usa y con una audiencia más que discreta. American Crime se convierte en un rompecabezas, que con el paso de los capítulos, las diferentes historias de todos estos personajes, se irán hilvanando en la urdimbre principal: el asesinato de Matt Skokie, un veterano de guerra con una vida aparentemente normal. (Hijo de los principales protagonistas, Russ Skokie), interpretado por un Timothy Hutton, en plena forma, que nos recuerda aquel joven  deslumbrante de talento en el debut cinematográfico de Robert Redford. Su esposa es Barb Hanlon (la siempre espléndida Felicity Huffman). El matrimonio Skokie está roto y además, se evidencia que es una pareja de divorciados por el poco feeling que transmiten y una falta de comunicación absoluta. Por otro lado, está la esposa del asesinado MS, Gwen, la cual, ha sobrevivido y permanece muy grave en coma, luchando por su vida. Hija de Tom Carlin (W. Earl Brown) y Eve Carlin (Penelope Ann Miller, una gran alegría la vuelta de esta actriz a la primera línea mediática). La otra cara de la moneda la comparten, unos personajes muy bien escritos. Ahí, tenemos al severo padre, mexicano, viudo y dueño de un taller de reparación de automóviles; Alonso Gutiérrez (interpretado por ese gran actor que es  gran Benito Martínez) intentando ayudar a su hijo adolescente Tony (Johnny Ortiz) sospechoso de complicidad por dejar el automóvil de su padre a un ladronzuelo, Hector Tontz (Richard Cabral). La pareja de yonkis adictos a la  metanfetamina y lo que se ponga por delante; Nix (Elvis Nolasco) y Aubry Taylor (Caitlin Gerard). Auténticos calcos de los personajes de la soberbia “Boss”; Emma Kane y Darius Morrison—emulando un amor interracial imposible. Todos luchan por su supervivencia tras el impacto del asesinato de Matt y las consecuencias, que están condicionando una angustia latente, sobre sus propias vidas. Enzarzándose en una lucha sin tregua para salir del meollo, ante un daño colateral que les implica de facto.

American Crime Foto 4

Vemos gente común y corriente, un grupo de individuos afectados y relacionados con las consecuencias de los trágicos acontecimientos que cambiarán las vidas de cada uno de ellos. Y es precisamente este dolor lo más triste,  y a la vez, lo más interesante. American Crime es un drama que explora las relaciones familiares de distintas etnias, el tráfico de drogas y cómo el hecho de un solo crimen puede afectar el destino de sus vidas. La búsqueda se convierte en un camino de espinas, donde los resortes del sistema judicial chocan hasta hacer descarrilar al más pintado. Todo ello aún suena más doliente en los acordes —de la gran BSO de corte étnico/minimalista— del gran Mark Isham.  La información es oro negro que hay que encontrar a cualquier precio y la justicia, una ínsula quimérica. Uno de los mayores atractivos del show pivota en el resto de los afectados en todo ente affaire. El desgate físico y emocional de un proceso que avanza como un depredador voraz de sentimientos humanos convertidos en despojos de esa tramoya incendiaria llamada sistema y el  avance tortuoso en una sociedad supuestamente muy desarrollada. Un dato, American Crime se estrenó el 5 de marzo de este año, con el halo de las revoluciones ventriculares todavía latentes, tras los homicidios provocados por la policía de Ferguson (Missouri), y el asesinato de un policía a sangre fría en NY. El alcalde la ciudad casado con una afroamericana afrontando las soflamas de su propia policía. Y las calles de EE.UU convocadas a la protesta —en plena reivindicación— de los derechos de igualdad entre ciudadanos de un mismo lugar. En el fondo John Ridely no está más que narrando una crónica de un estallido que siempre supura entre paños calientes, pero sigue latente. Capote lo vio muy claro en Kansas, y es que América, no país para viejos ni para jóvenes. Es una utopía, que a veces, se descontrola y como todo ser humano: nadie es perfecto. A pesar de que American Crime puede dejarle a uno, esa sensación de déjà vu merece darle una oportunidad. La intensidad de los actores y la pulcritud de la narración, a través de una cámara incisiva sobre el gesto del eterno drama americano con aroma a historias, que son obras maestras de la ficción histórica de la TV; bien vale su margen de paciencia. Nota: 7,8

Anuncios
Entrada siguiente
Deja un comentario

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: