Gangs of London (2020) “la maldad digital del crimen organizado”

La nueva ficción de la segunda década sigue su devenir, entre producciones espectaculares —caso de la que nos vamos a ocupar— y la aparición de nuevos jugadores en el negocio audiovisual, donde la tarta cada vez se estira más y los halcones están ávidos de café. Dirigiéndose hacía una producción de lo más virtual dentro de la webesfera más inmediata —me explico— la nuevas ficciones de 5 a 8 minutos el capítulo; una sutil forma de conseguir espectadores instantáneos: los verdaderos hijos del magma digital, con un resultado de productos, de los más sorprendentes del mercado actual. Drama y comedia siguen siendo el alma mater del entretenimiento y la pasión de un público cada vez más frágil, viendo como sus gobiernos son incapaces de contener o superar retos más cercanos; la durabilidad de nuestra especie: la humana.  Esa, misma, la mía y la de todos Uds. Somos todos esos ciudadanos-as atemorizados, regulados, confinados e inquietos, en una guerra invisible y con un nuevo intruso: el Covid19. Empero, hablando de enemigos invisibles en Gangs of London hay muchos y de todo tipo de ralea. Estamos ante un brillante thriller de acción, sustentado en una tragedia Shakesperiana postmoderna, con todos los ingredientes, para ser una de las grandes ficciones del siglo XXI. La productora de la familia Murdoch, Sky Channel y sus divisiones en Italia, Atlantic, junto al satélite de HBO, Cinemax y la pequeña productora del realizador Gareth Evans (Merantau, The Raid, Raid 2, Safe Heaven y The Apostle) son los encargados de brindarnos un espectáculo memorable. Aquellos ya familiarizados con su filmografía; se deleitarán al ver cómo traducen sus historias de crímenes violentos en su vis más —sui generis— a la televisión de larga duración. Mientras, el amigo Evans, suspira con alivio porque este medio tan singular, no ha atenuado ni contenido su inclinación, por untar su lienzo de enormes franjas rojas de hemoglobina. Gangs of London dentro del —mal llamado convencionalismo— drama criminal y la superposición de secuencias de lucha de artes marciales ultraviolenta; puede sonar a videojuego de pedigrí. Lo es. Sí Sres. Ello no es óbice para que en Gangs of London haya muchos homenajes a grandísimos cineastas; desde Leone, Scorsese a Kitano y Peckinpah.

Gangs of London es un drama familiar donde el crimen se ha sofisticado a unas esferas fáusticas multiculturales. Es una serie muy adictiva, desde el tempo tranquilo, en esos diálogos teatrales, al contraposto de unas escenas de acción fabulosas, creadas, ex profeso por Gareth Evans. Es sin duda; uno de sus mayores esfuerzos y con mejor factura de toda su carrera. Una epopeya familiar, dentro un Londres destrozado por las turbulentas luchas de poder de las pandillas locales con conexiones multinacionales. Todo lo que ocurre en Londres, pasa por ellos, de igual modo que todo lo que pasa en Hong Kong. Claro que no hay mayor desgracia en un imperio que perder a su alma mater; el rey de los malvados. Sin un caudillo, el repentino vacío de poder y el caos que se crea es comparable a cualquier tragedia griega clásica. El jefe de la familia criminal más poderosa de Londres, Finn Wallace (Colm Meaney, una leyenda de la interpretación británica, Hell on Wheels Star Trek o The Van), aparece asesinado con varios disparos en su rostro. Lo mejor de todo es que el Sr. Evans y sus colaboradores han esbozado y perfeccionado un guion brillante desde un videojuego desarrollado por Team Soho y publicado por Sony Computer Entertainment para PSP en 2006. En el videojuego se cuenta la misma historia: un Londres destrozado por las luchas de poder de sus pandillas y el vacío de poder que ha dejado el jefe de la familia de gangsters más poderosa de la ciudad del Bing Beng. Siguiendo la historia que —es obvio le tira lo suyo— a Cinemax. Pensemos en sus últimos proyectos: Banshee 2013, Strike Back 2010 y Warrior 2019. Todas ellas tiene un marcado cariz entre el cómic y los toques pulp. Siguiendo lo planteado inicialmente, es evidente, que alguien de los muchos clanes: lo ha ejecutado. Salpicado de rivales por todas partes y sin idea de quién ordenó el golpe. La familia depende de su hijo, el impulsivo Sean Wallace, y, de la ayuda de la familia Dumani encabezada por Ed Dumani, para tomar las riendas del imperio de Finn. Las pandillas quieren el poder y ejercer su control tras veinte años de reinado absoluto; los dientes se afilan por todos los distritos y barrios de la cosmopolita Londres.

Mientras, Ed Dumani intenta mantener el orden y el consenso, Sean Wallace abre una cruzada para encontrar al asesino de su padre, la cual, causa ondas sísmicas en el mundo del crimen internacional en las calles de Londres. Todo el crimen organizado está en pie de guerra. Desde la mafia albanesa encabezada por Luan Dushaj, la mafia turca, italianos ndrangheta, el cartel de la droga paquistaní, las tríadas chinas, los jamaicanos de las yarkies, los gitanos galeses “col rizada” en sus caravanas y otros elementos criminales mucho más marginales. Entre todo este caos, nos encontraremos con un personaje que se queda atrapado en una hendidura de las familias del crimen: Elliot Finch. Un tipo que hasta ahora ha sido un pobre desgraciado de clase baja que vive con su padre enfermo de alzhéimer. De repente, acaba introduciéndose en  la familia Wallace, creando un montón de incógnitas, entre los más conocidos de ese clan y resto de competidores. Elliot se ve transportado al funcionamiento interno de la organización criminal más grande de Londres. Cada clan tiene sus propios ejecutores y categóricos jefes que están tratando de volver a los negocios después de esta gran muerte, y los señalamientos que se han forjado. Además del clan Wallace y los Finch, hay una banda ecléctica de miembros de la familia, tanto inmediatos como del lado opuesto que desarrolla una saga en expansión. La escena de apertura, donde observamos a Sean incendiando a otra víctima desde lo alto de un rascacielos, de la City, que construyen con el dinero —ya lavado de todas sus transacciones criminales— mientras trata de encontrar información. Nos deja con el pálpito en un puño. Gangs of London a lo largo de los nueve episodios, de esta primera temporada se abre paso entre las diversas grietas del inframundo criminal que ha construido Evans con el coguionista y director de fotografía Matt Flannery. Una pareja que han sido colaboradores frecuentes, en todos sus proyectos, desde sus comienzos. Las secuencias de acción se ejecutan perfectamente, desde las minuciosas coreografías de las secuencias de combate, hasta la perspectiva de filmado y su narración. Un engranaje perfecto.

Mención especial al capítulo número cinco que es un homenaje —en toda regla— a la magistral, Perros de Paja (1971) de Peckinpah. De un poderío deslumbrante y enorme poso épico. Si bien es violencia, no existe por el bien de la violencia, pues, hay consecuencias que vienen con cada acción y una vez que los cuerpos comienzan a acumularse; es solo cuestión de tiempo que la coalición que existe entre las diversas familias comience a desmoronarse. En principio se podría hablar de la serie como un desarrollo coral, donde las tramas se salen del rail y se revuelve para entrar por otra vía del trayecto. Todos son auténticos protagonistas de este gran espectáculo con letras mayúsculas. Las actuaciones en el conjunto global, bien podríamos decir; que ningún personaje lleva la serie sobre sus hombros. Obviamente, hay algunos personajes realmente magníficos que —tienen profundidad y ferocidad, con algunas historias y bagajes muy interesantes—  atravesando la temporada. Caso de Ed Dumani, el jefe de la familia Dumani y el mejor amigo del Finn desde la infancia, durante los últimos años de la difícil década de los 50: “No negros, no irlandeses”. Sus intentos de mantener el negocio funcionando sin problemas, a la ausencia de sus amigos, mientras se aferra a los secretos de un hombre muerto. Intentando controlar a un heredero que es pura cólera y fluctuación: Hay que evitar que Sean siga prendiendo fuego a todo lo que él, que levante sospecha, de ser el hipotético asesino de su padre. Hay que reconocer que el trabajo de Lucian Msamati (His Dark Materials , Black Earth Rising, Taboo y una larga lista de grandes trabajos) es lo suficientemente convincente, en un mundo donde la personalidad de individuo juega un gran papel. La madre de Sean, la actriz Michelle Fairley, nos ofrece una interpretación de primer nivel, como Marian Wallace (GOT, Philomena, Harry Potter o Fortitude) vendría a ser una nueva versión de aquella Lady Stoneheart de Game of Thrones: que nunca vimos, ya que, está envuelta de aura encarnizada de Lady Macbeth.  Se alza sobre todo esto y se muestra como la encarnizada Lady Macbeth cuando el derramamiento de sangre aterriza a la puerta de su hogar. Luego, la mera posibilidad de su hijo, el príncipe Sean, (un Joe Cole que no para, Black Mirror, Skins y Peaky Blinders)— impasible, pensativo y volcánico, invoque al orgullo dela madre herida. Obviamente, su madre es la leona del hogar, una irlandesa, que ante la adversidad no dudará en apoyarse en los mejores guerreros de su tierra para la batalla.

Sean Wallace da un tono de bravuconería melancólica como el hijo que debe de estar a la altura de su padre. Una figura imponente que está en un desorden de prioridades, al que observamos su vulnerabilidad en flashbacks, donde se muestran instantes de su infancia que dan forma a la figura que vemos en el presente. Muy especial es la relación que mantiene con su hermano pequeño, Bill Wallace (Brian Vernel, Dunkirk, Papillon y Last Kingmdon) el heroinómano, aparentemente, débil. Un personaje infravalorado capaz de sorprender a más de un espectador y después, estaría la hermana, el personaje de menor peso que interpreta la actriz Valene Kane (The Fall y Thirteen), Jacqueline Wallace, que está embarazada y trabaja como sanitaria. Nunca se ha identificado con su familia, sin apenas relación con los padres del clan y avergonzada de todos ellos, excepto de su hermano Billy. Y uno de los personajes que más ha impactado a toda la crítica internacional, el aplauso ha sido unánime; Sope Dirisu (Humans y The Halcyon) con su portentosa interpretación como Elliot Finch, tanto físicamente como en su vis más dramática. Una de las grandes bazas del director y creador Gareth Evans. Todo un diamante en bruto. Sope obtiene la mayoría de las escenas de lucha y ver a este misterioso soldado de infantería Wallace de bajo rango inicial, que termina convirtiéndose en la mano derecha de Sean, te agarra profundamente hasta su punto culminante ya en el última capitulo con un final alucinante. Haciendo de todos sus personajes un viaje en la barca de Caronte. Así como en la relación en desarrollo con la hija de Ed, Shannon Dumani, otra excelente interpretación, de Pippa Bennett-Warner (Harlots y MotherFatherSon). Siguiendo con el reparto coral, hay un personaje femenino, que tendría su Spinoff cuando quisiera, maravillosa actuación de la iraní Narges Rashidi (The Girlfriend Experience, Hanna y Spuren des Bösen) como, Lale, militante kurda del PKK que es miembro de la coalición, aunque tiene una historia de fondo interesante, donde se hallan involucrados por una disputa antigua su rival, el paquistaní Asif Afridi (Asif Raza Mir). Otro personaje que te deja temblando es el actor británico/albanés Orli Shuka como Luan Dushaj con su interpretación salvaje y real. Líder de la mafia albanesa que se ve implicado en un affaire con unos mafiosos nigerianos, que Tarantino se quedaría babeando con la secuencia. Empero, de toda esta historia, hay una que me llega al alma, es la persecución y espíritu de supervivencia del jefe del clan gitano galés que interpreta Mark Lewis Jones, como Kinney Edwards actuación grabada en la retina de los espectadores ha sido la de Mark Lewis Jones (The Crown, Chernobyl, Carnival Row y un largo etcétera).

Su corazón muestra un coraje y una tensión dramática de premio a la búsqueda de su único hijo, cuando ve que todos quieren hacerle desaparecer. Son de esos actores británicos que pertenecen a una estirpe del teatro y suelen funcionar en un reparto coral, de un modo excepcional. Hay un miembro de la coalición, la tríada china, que aparece en el primer episodio y luego desaparece durante el transcurso de la temporada. Si bien Asif Afridi está diseñado para ser un personaje a quien temer, se mantiene alejado de la historia durante demasiado tiempo en la parte media y su hijo, Nasir, un futurible alcalde de la gran metrópoli del Támesis (el hindú, Parth Thakerar visto en The Good Karma Hospital) también se solapa entre la cantidad de subtramas del show. Una pena está bastante limitado con su tiempo de pantalla, aunque su historia también tiene un propósito. Otra interpretación de un papel de lo más sugerente ha sido la del personaje Jevan Kapadia, el actor británico Ray Panthaki (Collete, Marcella u Official Secrets) cuyo elemento central en el plano de la historia es sustancioso; algo así como el personaje del Mercader de Venecia. Avaricia y justicia a mi manera. El Houdini del crimen organizado. Obviamente, Gangs of London aplica el drama tanto como el dolor, a veces, pero esto no es tan equilibrado como podría ser. Por un lado, Cole como el jefe de la mafia líder, de la serie en esa postura de todo ladrar y no morder y el desarrollo del personaje es confuso, lo que plantea preguntas sobre su pasado con algunas respuestas bastante dudosas. Lo mismo ocurre con el resto del clan Wallace y sus aliados más cercanos, la familia Dumani, que están marcando los tratos y negocios gordos, flotando entre la carnicería a medida que se desarrolla la trama principal. A ello habría que sumarle una soundtrack fantástica, con una selección de 34 temas espléndidos y que conectan con cada momento del producto. Desde opera a coros de voces albanesas, pasando por el mejor hardrock actual y la electrónica de Dj actuales. En definitiva, toda esa falta de escrúpulos en cualquier instante, solapados de historias desgarradoras barridas bajo la alfombra, el este europeo como el nuevo enemigo bárbaro que amenaza al establishment civilizado y acomodado, y todo el cóctel que tanto nos gusta ver, aparecen en este acorazado que arrasa y genera un disfruté total, a lo largo del viaje de la serie, y aunque me alegro de que haya suficiente para esperar si Evans y Flannery (Sky y Cinemax) deciden hacer otra temporada. Si no me equivoco, habrá una segunda temporada y podremos ver todo el potencial de Evans en la nueva ficción televisiva. Lo dicho, nunca un videojuego, me ha producido tanto gozo, como los gansters de Londres. Nota: 8,5

 

 

Deja un comentario

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Relatos sorprendentes

El rincón de los contadores de historias...

Hopper in Gloucester

Edward Hopper's work in Gloucester, Massachusetts and beyond

SOPA DE GANSO

Blog de cine de Jordi Batlle Caminal

El sitio tranquilo

No sé vender mi producto

Diccineario

Cine y palabras

El dolor sí tiene nombre

Vivir con dolor crónico (Neuralgia trigeminal)

Capricho Cinéfilo.

Blog de Fernando Usón Forniés sobre análisis cinematográfico.

IN THE NAME OF CINEMA

El cine es más bello que la vida, no hay atascos ni tiempos muertos. Avanza como un tren atravesando la noche. Hemos nacido para ser felices con nuestro trabajo, haciendo cine.

Observer

People and Trends

Escrito en negro

La vida no es lo que esperabas, nena

Mundo Lumpen

Al filo de la marginalidad y el glamour

CINEBEATS

Confessions of a Cinephile

La mano del extranjero

Blog sobre ficciones del cine, la literatura y el cómic

Tras la última tormenta

Retazos de una nueva vida

Discover Medical London

Find out how one of the world’s greatest cities became an international capital of medicine with our guided walks, tours and events.

rompepaginas.wordpress.com/

Blog de libros young & foolish

Dr. Insermini

Paint It Noir

A %d blogueros les gusta esto: