Crime Story 86 “Michael Mann es un crack”

Durante estos últimos días hay una canción, que no se me va de la cabeza. Ya no sé si es parte del proceso, de lluvia desértica, denominada sangre roja, lo que me ha llevado a que el tema de Runaway de Del Shannon se ha estado en mi cabeza enquistadamente. Pues, va a ser otro motivo, muy más divertido e ilustrativo. Ya que la serie Crime Story, fue un policiaco de corta duración que se desarrolló de 1986 a 1988 y duró solo dos temporadas. Tuve la suerte de verla por aquella TVE en su canal 2. Crime Story se convirtió en un clásico de culto de los años 80 y 90. Actualmente, ya ha entrado en ese salón de la beatificación televisiva. Si no mal recuerdo, aquí se llamaba“Historia del crimen” A mediados de la década de 1980, el éxito de Miami Vice había convertido al productor y director Michael Mann en un beneficio ardiente. La todopoderosa NBC de aquellos años, le dio carta blanca para dirigir otro programa, en 1986, estrenó Crime Story. Un drama policial creado por Gustave Reininger y Chuck Adamson. Ambientada en el Chicago de 1963, la serie fue un retrato sin límites del auge del crimen organizado y los tenaces esfuerzos de la dedicada fuerza policial que trató de evitar que los mafiosos se apoderaran de todo el botín. Como una versión actualizada de Los intocables donde los buenos no son cruzados — absolutamente limpios— sino clientes duros que hacen el trabajo de una manera malvada y sibilina, muy diferente a la de otros hombres nunca podrían hacerlo así. Crime Story duró dos temporadas, donde se llegó a un total 44 episodios. Comienza con un piloto de dos horas dirigido por Abel Ferrara  (Bad Lieutenant, The Funeral, Welcome to New York o Pasolini) que funciona parcialmente como una película independiente y también como la alineación de lo que está por venir. El conflicto central de la serie fue entre el teniente de policía Mike Torello, en la piel del extraordinario y fallecido actor; Dennis Farina, (Get Shorty,  Striking Distance o Luck) y el gángster en ascenso Ray Luca interpretado por el solvente Anthony Denison, (The Closer, City of Hope y Dementia). El gangster Luca representó una nueva escuela del crimen estadounidense, la imagen ahora cliché de un hombre hecho que busca tomar su negocio sucio y pasar a transacciones legítimas. Como jefe de la Unidad de Crímenes Mayores en Chicago, Torello hace de la detención del pérfido Luca, sea su máxima prioridad, incluso cuando el malo elimina sistemáticamente a rivales y aliados por igual. Si Luca realmente es la criminalidad de la nueva escuela, entonces Torello es la justicia de la vieja escuela. Más allá de los adornos centrales de escopetas y sombreros de ala versus pistolas y copetes; el choque entre estas dos fuerzas opuestas es casi operístico en su furia. Estos tipos son mitos tanto como hombres, y su rivalidad adictiva, solo es comparable a sus idénticos apetitos por la sangre, el alcohol y las femmes fatales. La primera mitad de temporada de Crime Story detalla la elevación de Luca en Chicago, trabajando con los capos de la mafia con sede en Florida para construir la reestructuración del negocio del juego por todo el país y —algo que eventualmente— los lleve a apoderarse de los casinos en Las Vegas. Torello y sus hombres arrojan llaves en las obras, pero se encuentran esencialmente bloqueados a cada paso, culminando en un juicio federal en el que un delincuente que entregó las pruebas del estado intenta acusar a Torello de ser un policía corrupto y sucio.

Una de las grandes subtramas de la gran historia central, entre la policía y los ladrones, está en el ascenso del abogado David Abrams. Este personaje lo interpreta un joven Stephen Lang (The Last Exit to Brooklyn, Tombstone, Gods and Generals o Avatar). Abrams es un defensor público y activista de derechos civiles que intenta superar la reputación de su padre como abogado de la mafia. Él rechaza los avances de Luca, en cambio se hace amigo de Torello y lo ayuda en su estrategia. De igual modo, desarrolla una hermosa subtrama romántica con una periodista, que también es afroamericana, lo que lleva a puntos de arranque, de la auténtica historia de la lucha de los derechos de la gente de color en los EEUU a principios de la década de los 60. El papel de reportera fue para la gran actriz que es  Pam Grier (Foxy Brown, Fort Apache, el Bronx y Jackie Brown), y se conocen durante un caso en el que Abrams defiende a un hombre afroamericano contra su señor de los barrios marginales. El acusado en este caso es el genial Ving Rhames (Tour of Duty, The Long Walk, Home Mission Imposible Pulp Fiction). El telón de fondo de la década de 1960 a veces parece poco más que una excusa para tocar música genial, conducir autos grandes y usar ropa elegante. La atención al lenguaje y a los detalles de la época no es tan rigurosa como, digamos, Mad Men, aunque el espectáculo hace uso de los paisajes de neón de la americana de los años 60 y la escena emergente del arte pop (mira las paredes del apartamento de la primera amante de Torello, por ejemplo). Los problemas sociales surgen de vez en cuando. Además de las historias raciales, también hay, por ejemplo, un episodio sobre la lucha laboral y la manipulación de los sindicatos (Lee Ving de la banda Fear y Anthony Heald de Silence of the Lambs interpretan a líderes sindicales que pelean por lo que creen es suyo). El estilo de aplicación de la ley particularmente brutal de Torello también refleja una época anterior a representaciones más delicadas del trabajo policial. No escucharás leer aquí los derechos humanos de nadie. Irónicamente, Crime Story también llegó en un momento en que los estándares de censura eran muy diferentes y, como resultado, a pesar de su violencia, el programa es mucho menos sangriento de lo que podríamos ver hoy en las series de televisión más sensibles. Una de las grandes curiosidades del show, fue ver el poder que había acumulado Michael Mann, por Miami Vice, ya que no solo eligió a un forastero de Hollywood más sistémico. Pues, la decisión de hacer de Dennis Farina protagonista (cuyo aspecto poco convencional debe haber aterrorizado a los ejecutivos de NBC), hizo, que algún trajeado de Armani chorrease gotas de sudor. Aún más, cuando el cineasta neoyorkino y complejo del Bronx —por aquel entonces un enfant terrible del Neonoir—, Abel Ferrara, dirigiera el episodio piloto. El resultado es un drama mezquino y sórdido, en el cual, se presenta a grupo de policía —políticamente incorrectos— que luchan contra criminales desagradables. Una de las secuencias que quedarán para la posteridad es la secuencia inicial del piloto.

Crime Story arranca con un atrevido robo a un restaurante que salió mal. Del Shannon canta “Runaway” (regrabado especialmente para el programa) mientras el atraco se convierte en una situación de rehenes. Tres detectives de la policía liderados por Mike Torello (Dennis Farina) corren hacia la escena (entre los cuales nos vemos a un bisoño Michael Rooker, antes de ser Henry en retrato de un asesino o el villano manco de Walking Dead, como policía de turno). No se dicen palabras entre los hombres mientras revisan tranquilamente sus armas y se preparan. Cuando los criminales están a punto de soltarse de sus rehenes, Torello se inclina amenazadoramente, y le dice a un matón: “lastima a alguien más, cuando todo esto termine, encontraré lo que más amas y lo mataré”. “Tu madre, tu padre, tu perro. No importa lo que sea, están muertos”. Bienvenido al mundo de Crime Story. Mann ha dicho que fue influenciado por trabajar en la serie de televisión Police Story (1973-1977), que fue dirigida por el dramaturgo Liam O’Brien e incluyó al famoso escritor criminal Joseph Wambaugh (quien escribió The Onion Field) como colaborador. Pidió a Reininger y Adamson que escribieran el piloto de la serie y una “Biblia”. Reininger era un ex banquero de inversión internacional de Wall Street que llamó la atención de Mann por un guion que había escrito sobre investigadores de incendios provocados y una película francesa que había escrito y producido. Reininger investigó Crime Story y se ganó la confianza del detective William Hanhardt, quien lo puso en contacto con oficiales encubiertos en Chicago. Lo enviaron a reuniones con figuras del crimen organizado. Reininger se arriesgó a llevar un micrófono corporal y una grabadora. Después de visitar la escena del crimen del espantoso asesinato del corredor de apuestas Al Brown, Reininger retiró sus entrevistas con la mafia. Cada episodio se basó en un evento real, trabajando con el policía en cuya historia se basó. Mann “aprendió mucho, sobre el  cómo escribir, y, trabajar con gente real”. Crime Story se basó en las experiencias de Chuck Adamson, ex detective de la policía de Chicago durante 17 años. Afirmó que las historias presentadas en el programa estaban desarrolladas, en lugares donde se ocurrieron muchos de los hechos auténticos. Eso, sí. Empero éstas se ajustaban y simulaban lo máximo posible”. Según, Michael Mann, la génesis del proyecto fue seguir a un grupo de policías en una unidad de delitos mayores de 1963 y cómo cambian durante 20 horas de televisión. Luca había estado actuando como un independiente fuera de la jerarquía habitual de la familia del crimen organizado que controlaba la ciudad. Esto coloca a Luca en una posición precaria, no solo trabajando fuera de la ley, sino fuera de los alejados de la protección de la mafia tradicional. Después de algunos trabajos altamente rentables y ejecutados por expertos, Luca llama la atención de un jefe del crimen, Manny Weisbord (Joseph Wiseman MasadaTV). La tripulación de Lucas está formada por un núcleo de criminales de carrera muy versados en el arte de los robos; Pauli Taglia (John Santucci House IV) y Frank Holman (Ted Levine The Silence of Lambs o Monk). Una vez que Luca se somete a la tutela del mafioso mayor, sufre un cambio significativo en su modus operandi que es obvio para Torello; Luca ha madurado de pasar a ser un impulsivo capullo callejero, a un sagaz administrador criminal que maneja trabajos de alto perfil con precisión militar.

Finalmente, algunos gánsteres se apoderan del casino, pero para lavar su dinero recurren a Luca, que se ha convertido en el jefe criminal número uno en Las Vegas. A pesar de tener una historia en curso, Crime Story sufrió de  anhelo repetitivo. Cada vez que hubo un gran avance en el caso contra Luca, sucede algo que lo hace salir limpio. Del mismo modo, que alguien está dispuesto a testificar, nunca llega la conclusión del episodio. Al final de la temporada uno, que incluso, abre fuego contra Torello y sus hombres en medio de la calle. En la segunda temporada consigue la ansiada inmunidad. El presidente de la NBC, Brandon Tartikoff, ordenó una película de dos horas, que se estrenó en cines en un puñado de cines estadounidenses para invitados. Tartikoff también ordenó 22 episodios que permitieron a Reininger y Adamson desarrollar perfiles más densos de personajes y contar historias continuas (en lugar de programas episódicos y autónomos). Mann predijo una cadena de cinco años para el programa. Sin embargo, debido a limitaciones presupuestarias (la necesidad de cuatro juegos de coches resultó ser demasiado cara). Tartikoff finalmente permitió que su serie se trasladara a Las Vegas durante el último cuarto de los únicos 22 episodios. En la segunda temporada, un capitulo promedio, costaba entre 1.300.000 y 1.400.000  millones de dólares, porque fue filmado en locaciones especiales, ambientado en la década de 1960 y siempre contó con un gran elenco de estrellas invitadas; que eran incipientes estrellas de la futura década de los 90. Los estelares invitados y los rostros, de por aquel entonces, desconocidos, abundan en estos primeros programas. Además de Grier y Rhames, Michael Madsen, Andrew “Dice” Clay y Eric Bogosian interpretan personajes recurrentes que forman parte de la organización de Luca, y un pre-Rocketeer Bill Campbell es uno de los hombres de Torello. Otros actores que hicieron apariciones incluyen, a David Caruso, los músicos de jazz Miles Davis y Dexter Gordon, Lili Taylor, Christian Slater, Lorraine Braco, Stanley Tucci, Debbie Harry, Paul Anka, Billy Zane, Laura San Giacomo y David Hyde Pierce. Gary Sinise (CSI: Nueva York) interpreta a un buen hombre que cae en tiempos difíciles y se mete con el público equivocado, y también dirige dos episodios. Julia Roberts aparece como una víctima de abuso de género, y Kevin Spacey aparece como un senador al estilo de Robert Kennedy al comienzo de la segunda temporada. Uno de los aspectos más distintivos de Crime Story es la apariencia, la atención a los detalles de la época. Hilda Stark trabajó como directora de arte en el piloto y Mann le pidió que regresara después de siete episodios para ser la diseñadora de producción.

Para lograr el aspecto de época del programa, Stark y su equipo iban a tiendas de antigüedades y de segunda mano, publicaban anuncios en los periódicos en busca de artículos de la época y, a veces, construían muebles si no podían encontrarlos. Según Stark, el diseño general o la apariencia del programa mostraba “muchas líneas exageradas. Optamos por un alto estilo: líneas elegantes y un alto estilo… Así como, por las formas exageradas que recuerdan la época”. Stark y su equipo artístico, también idearon un esquema de color para el programa que presentaba “colores saturados y ciertas combinaciones (negro y fucsia) que recuerdan a los años 50″. Se inspira en una biblioteca de libros y revistas antiguos, en particular Life. Para los automóviles antiguos de la feria, se compraban o alquilan a propietarios privados. Sin embargo, Universal Pictures decidió no hacer Crime Story porque consideraron que era demasiado costoso pasar por varios cambios de período diferentes en una sola temporada y un pequeño estudio llamado New World Pictures Ltd. intensificó su financiación. Les permitió trabajar en las grandes prime time, con una importante cadena de televisión como NBC, y la oportunidad de vender el programa en el extranjero. Mientras que Universal Studios conservaría los derechos de distribución nacional. Obviamente, si lo pensamos bien, todos aquellos adictos a la buena ficción, la forma en que pasamos la misma cantidad de tiempo con los buenos y los malos es algo que The Wire también usaría con mucho ingenio. Ambas series también tratan sobre policías, narcotraficantes, política y corrupción. Aunque The Wire es una serie un estante mejor, ya que está, más enfocada y de algún modo, su tratamiento de guion es mayestático. Esto significa que un número extremadamente raro y pequeño de series será elegible para ingresar a las filas de los mejores —de entre los miles de otros— zapatos de policía. Aquí se analiza una serie que se ha ganado su lugar en ese ranking; Crime Story es un hito en la historia audiovisual de la televisión norteamericana. Este programa, que se emitió originalmente en 1986, ha resistido la prueba del tiempo y sigue definiendo el género después de un cuarto de siglo. Ambas temporadas se recopilan en la caja completa, muy bonita, relanzada para el 25 aniversario del programa. El pack deja algo que desear, las conversiones de visionado no cumplen con los estándares actuales y no hay extras, pero con todo, sigue siendo un espléndido espectáculo, muy recomendable y entretenido. Hoy en día se ha publicado la versión del pack en bluray zona Usa y creo que hay una versión para Italia. Nota: 8,2

 

Rich Man, Poor Man (1976)

 

Father Jordache Foto 1

Si les soy sincero, me gusta mucho, por no decir muchísimo la ficción de antaño tanto o casi más, que la actual. Y una de mis razones, esenciales,  es descubrir que ahora —muchas de aquellas series y miniseries— el paso del tiempo les ha dado el grado óptimo de un buen vino. A día de hoy se pueden encontrar un buen puñado de ellas que siguen siendo fantásticas. Además, unas cuantas ya han sido comentadas por estos lares. ¿Qué es lo que nos lleva a apostillar esta aseveración? Su gran factura en todos los apartados y evidentemente, esa vis creativa cuasi visionaria en algunas propuestas. Es el caso de la miniserie que vamos a analizar hoy. Hubo un tiempo, donde la otrora TVE (única e impoluta, apenas tenía competencia y era su segundo canal) se implicó en una propuesta nocturna —alter prime time ochentero— donde se dejaron ver miniseries y series con un denominador común: la madurez. Cuando aludo a la madurez, lo digo en todos los sentidos. Pues, las temáticas que abarcaban es lo que la vida nos deparará más tarde o más temprano: familia, trabajo enfrentamientos, matrimonios, divorcios, celos, riqueza, pobreza, traición o lealtad. La vida y la muerte. El éxito y el fracaso, tan sólo unas décimas de diferencia. Es la época de unos seriales muy bien hechos, caso de Raíces, Eduardo y la Señora Simpson, Capitanes y Reyes, Vientos de Guerra, Shogun y otras muchas más que intentaremos traer a esta sección de la TV Vintage. En este sentido nos adentramos en una producción que tuvo una audiencia tremenda y generó una gran tómbola mediática —entre los corrillos de los mercados— así como en los almuerzos de trabajo de aquella divertida e ingenua época de la transición Made in Spain. Hombre rico, hombre pobre (1976) es la adaptación de novela del prestigioso escritor, Irvin Shaw de origen judío-ruso (autor del libro el baile de los malditos y víctima del Macartismo) que mantuvo un espaciado exilio en Europa. Periodo en donde su abundancia de títulos fue prolija.

Tom in The Room Staff Foto 2

La novela tuvo un itinerario curioso, pues una buena parte de ella se publicó, a modo de pequeñas entregas, en la revista Playboy y terminó convertido en un gran best-seller, allá por 1969. Hasta que la cadena ABC— heredera del espíritu innovador— del gran E. Noble compró los derechos, y, en febrero de 1976 puso a trabajar al prestigioso guionista Dean Riesner (Dirty Harry/1971) y tres directores de un gran prestigio televisivo: David Greene, Bill Bixby y Boris Sagal La novela comprende un período de tiempo entre 1945 a 1965 y gira, en torno a dos hermanos de una familia inmigrante: los Jordache. La adaptación sigue los pasos de los vástagos de la familia Jordache —Rudy el apuesto ganador (Peter Strauss) y el perdedor Tom (Nick Nolte)— hasta mediados de los años 60. La ausencia en la miniserie del personaje de la hermana Gretchen  Jordache— nunca sabremos muy bien porque se eliminó, pero Riesner era mucho Riesner y lo sustituyó por Julie Prescott (Susan Blakely), novia del instituto de Rudy. Hombre rico, hombre pobre pivotaba en un eje central: la disputa entre los hermanos Jordache. Ejecutando el vetusto, aunque no menos efectivo recurso del paralelismo bíblico; la historia de la historias por excelencia, el conflicto entre Caín y Abel. Hijos de un inmigrante alemán rudo y feroz, Axel Jordache (Edward Asner) y su esposa Mary (Dorothy McGuire), quienes dirigen una panadería en estado de Nueva York. Rudy y Tom inicialmente parecen bien avenidos en los primeros días del fin de la IIGM, pero poco a poco, irán tomando nuevos y distantes itinerarios. Rudy va al colegio y  se hace notar, y muy pronto comienza a trabajar para el magnate de los grandes almacenes Duncan Calderwood (Ray Milland). Tom comienza una relación con un ama de casa irlandesa, Clothilde (Fionnula Flanagan), que nos recuerda un poco a ese personaje de la novela de James M. Cain —muy de refilón— pues, el jovenzuelo Tom se enamora de una forma más inocente. Clothilde es la esposa del dueño del taller donde Tom comienza a  trabajar como mecánico aprendiz. El esposo se huele el percal  y en menos de lo que dura un telediario, Tom se queda sin la compañía de Clothilde.

Falconetti Foto 3

En este tramo de la serie se observarán algunas secuencias memoriales, en un tono erótico, de alto voltaje para una audiencia más acostumbrada a un material mucho más políticamente correcto del dial; La mujer biónica, Los Walton o el hombre de seis millones de dólares y etc. Tom termina conociendo a Teresa Santoro (Talia Shire, que estaba muy cerca de convertirse en la Sra. Balboa) y decide marcharse a California para hacerse boxeador. Curiosa pareja, Shire ya era una de las grandes tras pasar por “El padrino” de Coppola y Nolte estaba a punto de dar el gran salto a Hollywood. El azar le llevará por un viaje, directo a las aguas más profundas del mundo del boxeo. Las cosas se complican por enésima vez y finalmente sale por piernas, enrolándose en un barco mercante. La aureola de Loser la deja caer con gran mimo el guionista Reisner. Paralelamente, vemos el ascenso Rudy dentro de ese hermoso envoltorio del americano protoKennedyano. Su rostro es la expresión de la decencia del trabajo y el éxito el secreto de la supuesta honorabilidad que huele a Washington. No menos interesante es el viraje de Julie; la novia de toda la vida de Rudy. De su trabajo como voluntaria ayudante de enfermería, en el hospital de veteranos y sus coqueteos con un soldado de color, hasta ese viaje —iniciático y rebelde— a un mundo desconocido y excitante: NY. Explorando su lado más artístico, sexual y aventurero como una actriz, escritora y fotógrafa eventual. Todo ello con los antecedentes del rico y depravado empresario Teddy Boylan (Robert Reed), que encandila con su posición —de gurú— una preintroducción de Julie, en los placeres más sofisticados de los llamados “adultos”. Reisner logró incorporar cuestiones tan prístinas como  “el ojo por ojo” y  el insoportable peso de los remordimientos. Así como la carga punitiva de la interpretación  de los pecados, en un contexto multicultural, dejándonos caer la pregunta; si estos son transferidos por el obcecado y bruto padre hacía sus hijos. Al igual que esa revisión de los daños colaterales del utópico sueño americano, cuando el mismo desaparece del circuito ante su propio fracaso y ruina. Hombre rico, hombre pobre contaba con unas subtramas secundarias de alto calibre, que de algún modo tuvo su recompensa en la interpretaciones de los implicados, unos rodajes donde en más de una ocasión saltaban, algo más que chispas en los face to face entre Strauss, Nolte y Blakely.

Tom in The Ring Foto 4

Mención aparte, es el personaje malvado por excelencia y recordado por todo el mundo. Uno de mayores malos de la historia cinematográfica y el rey de villanos en la historia de TV. Anthony Falconetti (William Smith) tenía ese plus de un físico muy Jack Palance y una mente más perversa que otro gran  malvado de la serie B, Neville Brand. Todavía es recordada con pavor la violación en el barco del amigo de Tom, Ray Dwyer (el actor afroamericano Herbert Jefferson, Jr.) Momento hit de la historia del prime time televisivo. En la lectura del libro hay una descripción mucho más minuciosa del personaje. Todo haya que decirlo que el propio Smith confesó que aquel papel, si bien lo hizo archifamoso, también es verdad que fue su propia cripta. Pues, recibió todo tipo de amenazas de chiflados y los productores veían, en él, la faz de Falconetti, que su auténtico perfil, es decir, el actor William Smith. Un fenómeno digno de tesis doctoral. Hombre Rico, hombre pobre era el tipo de serial que consiguió reunir a un montón de gente, soltándose la lengua para  hablar de los temas más tabús en un tiempo donde muchas heridas aún sangraban: raza, clase, sexo y por encima de todo; la vida. Lo duro que es el camino hacia una felicidad absoluta, pues no existe ese estado perpetuo. Por el mismo itinerario se van perdiendo baluartes y pluses que son irrecuperables. No obstante, la vida es dura y en pocas ocasiones fácil. A pesar de que el mundo se empecine en vendernos los contrario. Y el mensaje de Hombre rico, hombre pobre podía ser incomodo pero no alejado de lo que es el día a día. Obviamente, a nadie le sorprendió todas las nominaciones a los Emmy y los Globos de Oro, ganando 4 premios en ambas. Los Emmy dieron sus estatuillas a la música de Alex North, la dirección de David Greene y a los actores de reparto: Edward Asner y Fionnula Flanagan.

Rudy&Julie Foto 5

A todo ello, se sumaba un excelente casting, donde brillaron todos y todas en sus papeles; Andrew Duggan, Berry Kroeger, Bill Bixby, Dick Butkus, Dennis Dugan,  Dorothy McGuire, Ray Milland, Gloria Grahame, Dick Sargent, Dorothy Malone, Craig Stevens, George Maharis, George Wyner, Harvey Jason, Herbert Jefferson Jr., Kim Darby, Lawrence Pressman, Lynda Day, George, Steve Allen, Norman Fell, Talia Shire, Kay Lenz, Murray Hamilton, Mike Evans, Tim McIntire, Robert Reed y Van Johnson. Posteriormente, la ABC tras el empacho de  éxito del fenómeno HRHP, trató de recobrar el meteoro y le encargó una segunda parte de esta historia a Irwin Shaw. El resultado fue un libro de menor calidad, eso sí, convertido en un nuevo best- seller. La adaptación de la nueva historia pecaba de excesivo humus melodramático. A pesar de contar con el mismo guionista. Recogiendo parte del final cerrado de la primera entrega y con notables ausencias. El protagonismo fue para Peter Strauss, que ejercía de nuevo padre de los hijos de Tom y Julie, junto con el psicópata de Falconetti acaba por imponerse como el mayor reclamo de la nueva entrega. Siguiendo el registro de villano rencoroso pero en otro plano menor. Los nuevos actores, se esforzaron por sacar adelante el producto pero muy lejos de la perfección que logró aquellos 12 primeros capítulos. Hombre rico, hombre pobre es una opción para paladares de buen nivel, pues poco tiene que anhelar a más de un producto de HBO. No sería extraño ver un remake por la cadena de TimeWarner en un futuro no muy lejano. El año que viene se cumplirá el 40 aniversario de realización y se habla de una nueva edición exclusiva en formato Blue-Ray, sería una noticia excelente. Hasta ese momento, la miniserie se puede comprar en formato DVD y para los más internautas; la webesfera es otra buena opción. Nota: 8,9

Embrujada (1964) “los ojos de Elizabeth Montgomery”

968full-bewitched-photo

 

Mientras caían los primeros copos de nieve en la ciudad, nuestras madres hacían acopio de provisiones ante la inminente llegada de la Navidad. La cocina, el pasillo, la salita de las sillas altas de cerezo y el comedor con su enorme sofá de escay relucían como una patena. El olor a café entremezclado por los detestables efluvios del cloro lejía Conejo, generaba un ambiente inquietante. En más de una ocasión, no dejábamos de preguntarnos por qué demonios, nuestra madre no tenía a alguien que le ayudará por arte de magia en tan sufridas labores domésticas. Empero, la caja catódica anunciaba, el alunizaje, de un personaje que muy pronto se convertiría, en imprescindible durante aquellos años: la mágica Samantha Stephens. Su respingona nariz ejercía  un movimiento psicodélico, de un lado a otro, y “bye, bye  problems”. Parece que fue ayer pero toda esa generación de pequeños inquietos y absorbentes niños televisivos sabe que Embrujada ya tiene 50 años. Al igual que más de uno de sus seguidores, y el resto de una década posterior que se puso las botas de Nocilla las divertidas tardes con la brujita Samantha. La cadena ABC iba tras una sitcom familiar con un toque fresco de color NTSC y un relativo aroma de ingenuidad. Ese era el concepto. No obstante, las dudas se mantenían. Finalmente, William Asher, esposo de Elizabeth Montgomery (nuestra protagonista, Samantha) y director de la serie se convencieron del producto. Una vez revisado el guion, donde la vieja guerra de sexos terminó funcionando, a ritmo de “abracadabra pata de cabra”. Gracias al ingenio  de  Sol Saks, en  1964Embrujada era una realidad: la serie fue un pelotazo, en toda regla.

bewitched102-190

Lo que —inicialmente— sería una comedia más de situación, terminó convirtiéndose en un fenómeno de masas: audiencias millonarias y emisiones en multitud de países. Embrujada está considerada por la prestigiosa revista TVguide como una de las 100 mejores, colocándola en el puesto número 50. Hay que resaltar la cantidad de nominaciones durante sus 8 temporadas a los Emmys y Globos de Oro de la TV. Un historial que apabulla. Y es que las peripecias del matrimonio Stephens, en su coqueta urbanización de las afueras de Nueva York tenían gancho. Gracias a las especiales habilidades de su protagonista, Samantha (Elizabeth Montgomery, Reflections of Evil, The Panama Deception). Su madre, Endora —Agnes Moorehead— conocida por sus interpretaciones en Ciudadano Kane o La verdadera historia Jesse James. Y su esposo, Darrin Stephens (Dick York, Cowboy, la herencia del viento y Mi hermana Elena) Desde los primeros capítulos, se fue dando entrada a otros personajes, que se convertirían en coprotagonistas: Larry Tate, el jefe de Darrin (David White), los Kravitz, que eran los vecinos de enfrente (George Tobias y Alice Pearce), la atolondrada tía Clara (Marion Lorne) y otros más. Darrin es un ejecutivo de una prestigiosa empresa de publicidad —más incauto que el archiconocido Don Draper—su vida es pulcra y ordenada. Acaba de casarse con la encantadora Samantha. Sin embargo, durante su luna de miel descubre que su esposa es una bruja. Le hace perjurar a su consorte que tendrá un comportamiento de mortal, pero ésta se salta la regla, inconscientemente o por un motivo noble.

Bewitched (24)

El enfrentamiento a tres bandas; esposa, suegra y trabajo, nos obsequiaba con  un atracón de alquimia adictiva. Los ingredientes básicos en todo buen producto de ficción: divertimento, familiaridad y finales felices. Todo ello, en capítulos de 30 minutos. Dick York, en 1969 por graves problemas de salud fue sustituido por Dick Sargent, algo que no supuso ningún trauma. A pesar de esto, el público siguió identificando a Darrin con York, al que su faceta humorística le convirtió en un tótem  de la diversión. Embrujada, puede que denote un mensaje bonachón algo obsoleto. No obstante, recordar ese almíbar en estas fechas tan entrañables para los más pequeños no viene mal. A veces, lo lenitivo nunca está de sobra. En la década de los 80, Alaska y su mítica La bola de cristal solía intercalarla entre el resto de espacios que se veían por aquel show. También, se repuso en los principios de A3TV, por alguna TV local y canales temáticos. Otro de los grandes aciertos de esta serie era su cortinilla de entrada en pantalla, creada por Hanna-Barbera. Así, como el score compuesto por el dueto, Howard Greenfield y Jack Keller, junto al peculiar movimiento de nariz, hoy en día convertidos en un iconos “retro” del merchandising Made in USA. En 2005, Nicole Kidman protagonizó el remake para la gran pantalla. Un film que recogía el universo de la serie junto al cómico Will Ferrer bajo la dirección de la desaparecida Nora Ephron. El resultado, a pesar del esfuerzo de Miss Kidman fue un producto muy flojo y crédulo de taquilla discreta tirando a baja. El film estuvo nominado en los premios Razzies. Luego, no dejen pasar otros 50 años más y aprovéchense de las nuevas tecnologías para disfrutar en la mejor compañía durante estas inminentes navidades de una serie amable, divertida y muy hecha. Todos los capítulos de las  primeras 4 temporadas se puede adquirir en Amazon V.O. Ah! Siempre queda la gran  opción de las búsquedas por la webesfera. Lo dicho, aprovechen este aniversario y tómense un buen descanso en familia. Nota: 7,0

7 años sin Umbral…

61963-efemeride_umbral_22102012

 

“El gilipollas por definición lo es de cuerpo entero. Se es gilipollas como se es pícnico, barbero, coronel, sastre, canónigo o notario: de una manera genérica y vocacional” Francisco Umbral (mayo1932-agosto 2007) Madrid

 

Hopper in Gloucester

Edward Hopper's work in Gloucester, Massachusetts and beyond

SOPA DE GANSO

Blog de cine de Jordi Batlle Caminal

El sitio tranquilo

No sé vender mi producto

Diccineario

Cine y palabras

El dolor sí tiene nombre

Vivir con dolor crónico (Neuralgia trigeminal)

Capricho Cinéfilo.

Blog de Fernando Usón Forniés sobre análisis cinematográfico.

IN THE NAME OF CINEMA

El cine es más bello que la vida, no hay atascos ni tiempos muertos. Avanza como un tren atravesando la noche. Hemos nacido para ser felices con nuestro trabajo, haciendo cine.

Observer

People and Trends

Escrito en negro

La vida no es lo que esperabas, nena

Mundo Lumpen

Al filo de la marginalidad y el glamour

CINEBEATS

Confessions of a Cinephile

La mano del extranjero

Blog sobre ficciones del cine, la literatura y el cómic

Tras la última tormenta

Retazos de una vida

Discover Medical London

Find out how one of the world’s greatest cities became an international capital of medicine with our guided walks, tours and events.

rompepaginas.wordpress.com/

Blog de libros young & foolish

Dr. Insermini

Paint It Noir

Doctor Zito

Zitius, Altius, Fortius.